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Presidenciales 2027: las encuestas muestran una carrera abierta y diferencias entre las principales consultoras

26 oct
6 min de lectura

Por el Lic. en Ciencia Política Antonio Tony Gallardo

A un año de las elecciones presidenciales, distintos relevamientos nacionales exhiben escenarios competitivos entre Javier Milei y el peronismo. Sin embargo, las diferencias entre los porcentajes publicados obligan a mirar más allá de los titulares: no todas las encuestas miden lo mismo, ni utilizan idénticas metodologías.

La carrera hacia las elecciones presidenciales de 2027 comienza a instalarse en la agenda política argentina. Mientras el oficialismo busca sostener su respaldo electoral, el peronismo enfrenta el desafío de consolidar una alternativa competitiva. En ese contexto, las encuestas permiten observar tendencias, aunque todavía no ofrecen una respuesta definitiva sobre quién podría ganar.

Una comparación de los estudios publicados durante septiembre y octubre de 2026 muestra un dato central: Javier Milei continúa siendo competitivo, pero las mediciones también registran una oposición con posibilidades de disputar la Presidencia, especialmente en los escenarios que enfrentan al mandatario con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Para interpretar esos números con responsabilidad, hay que distinguir entre intención de voto por espacio político, preferencia por candidatos individuales y simulaciones de una eventual segunda vuelta.

Universidad de San Andrés: dos puntos de diferencia entre los espacios

La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), de la Universidad de San Andrés, relevó a 1.000 adultos entre el 5 y el 13 de octubre de 2026.

Ante la pregunta sobre a qué partido votarían si las elecciones presidenciales fueran en ese momento, La Libertad Avanza obtuvo el 26% y el peronismo, el 24%.

El dato relevante es la distancia de apenas dos puntos entre ambos espacios. Además, el relevamiento registra un porcentaje importante de personas que no definieron su respuesta o prefirieron no contestar.

Esto significa que una parte considerable del electorado todavía no expresa una preferencia electoral definida. Por lo tanto, sería prematuro interpretar estos porcentajes como una proyección del resultado de 2027.

Fuente: Universidad de San Andrés, ESPOP, octubre de 2026. Resultados y comparación publicados por Método Crítico y EncuestAR.

Synopsis: una diferencia mínima en la intención de voto por espacio

La consultora Synopsis realizó un relevamiento nacional entre el 8 y el 15 de septiembre de 2026, sobre una muestra de 1.257 casos, con un margen de error informado de ±2,8 puntos porcentuales.

En la intención de voto por espacio político, La Libertad Avanza obtuvo el 33,6%, mientras que el peronismo alcanzó el 32,7%.

La diferencia fue de apenas 0,9 puntos. Como esa distancia está por debajo del margen de error informado, no corresponde afirmar que exista una ventaja estadísticamente concluyente de uno sobre el otro.

Synopsis también evaluó escenarios hipotéticos de segunda vuelta. En uno de ellos, Milei registró el 43,1% frente al 42% de Kicillof. La distancia, nuevamente, es insuficiente para proclamar un ganador anticipado.

Fuente: Synopsis, relevamiento nacional de septiembre de 2026. Publicación de la Agencia Noticias Argentinas.

Proyección Consultores: otro escenario, con una ventaja para Milei

Proyección Consultores realizó un estudio nacional entre el 1 y el 13 de octubre de 2026, sobre 1.231 casos, con un margen de error informado de ±2,79 puntos.

En el escenario de intención de voto por espacio político, los resultados publicados fueron del 38% para La Libertad Avanza y del 36% para el peronismo.

En una simulación de balotaje entre Milei y Kicillof, la consultora registró un 41% para el Presidente y un 39% para el gobernador bonaerense, además de respuestas en blanco e indecisos.

Esta medición muestra una ventaja para Milei, pero la diferencia de dos puntos también debe interpretarse teniendo en cuenta el margen de error informado. No constituye una garantía de victoria en una elección futura.

La comparación con Synopsis y la Universidad de San Andrés demuestra por qué no es recomendable seleccionar una sola encuesta para sostener una conclusión política: los resultados dependen de la fecha, la pregunta y el escenario electoral presentado a los participantes.

Fuente: Proyección Consultores, octubre de 2026. Publicación de Clarín y registro comparativo en EncuestAR.

CELAG: un balotaje prácticamente empatado

Otro estudio que generó repercusión fue el del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), difundido en octubre.

El relevamiento se realizó mediante 2.000 entrevistas presenciales entre el 30 de septiembre y el 20 de octubre de 2026, en localidades de distintas provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el escenario hipotético de una segunda vuelta entre Axel Kicillof y Javier Milei, el resultado publicado fue:

  • Axel Kicillof: 42,7%.

  • Javier Milei: 42,5%.

  • Ninguno: 14,8%.

La diferencia de dos décimas configura un empate técnico: está ampliamente dentro del margen de error informado por el estudio.

Este resultado no significa que Kicillof ya esté en condiciones de ganar la Presidencia ni que Milei haya perdido su competitividad. Significa que, bajo las condiciones de esa pregunta y en el momento del relevamiento, ambos aparecen prácticamente igualados.

El estudio también registró una evaluación mayoritariamente negativa de la gestión presidencial. Sin embargo, la desaprobación de un gobierno y la intención de voto son variables diferentes: una persona puede cuestionar la gestión y, aun así, preferir al oficialismo frente a una alternativa opositora.

Fuente: CELAG Data, Panorama político y social. Argentina, octubre de 2026. Resultados y ficha técnica publicados por Método Crítico y cobertura de La Voz.

¿Por qué las encuestas dan resultados diferentes?

Desde la Ciencia Política, las diferencias entre mediciones no necesariamente significan que una encuesta sea falsa y otra verdadera. Antes de compararlas hay que observar, por lo menos, cuatro cuestiones.

Primero: la fecha. La opinión pública cambia según la situación económica, las decisiones del Gobierno, los conflictos políticos y las noticias de cada momento.

Segundo: la pregunta. Consultar por el partido que elegiría una persona no equivale a preguntarle por un candidato presidencial. Tampoco es lo mismo una primera vuelta que un balotaje entre dos nombres específicos.

Tercero: la metodología. Las entrevistas presenciales, telefónicas y los paneles en línea pueden producir resultados diferentes. También importan la selección de la muestra, su composición y la ponderación de los datos.

Cuarto: los indecisos y el margen de error. Una diferencia de uno o dos puntos no debe presentarse automáticamente como una ventaja definitiva. Además, el margen de error tradicional no contempla todos los posibles sesgos de una encuesta.

Por eso, una lectura responsable debe identificar quién hizo el estudio, cuándo lo realizó, cuántas personas participaron, cómo fueron entrevistadas, quién lo financió y cuál fue la pregunta exacta.

La disputa de 2027: competitividad, oposición e incertidumbre

Las mediciones analizadas muestran que La Libertad Avanza mantiene una base electoral relevante y que el peronismo continúa siendo un actor central de la competencia nacional. Sin embargo, todavía falta tiempo para la elección y no existe certeza sobre la oferta definitiva de candidatos, las alianzas ni el comportamiento de los votantes indecisos.

Para el oficialismo, el desafío consiste en transformar su respaldo actual en una mayoría electoral sostenible. Para el peronismo, la cuestión pasa por consolidar una propuesta capaz de reunir a sus diferentes sectores y ampliar su apoyo más allá de su electorado tradicional.

En ese escenario, Kicillof aparece en varios estudios como uno de los principales nombres opositores, pero las encuestas disponibles no permiten asegurar que sea el candidato definitivo del peronismo ni que represente por sí solo a todo ese espacio.

La evolución económica, el empleo, los ingresos familiares, la evaluación de la gestión y la capacidad de construir alianzas serán variables centrales para seguir el proceso.

Conclusión: una encuesta no es una elección anticipada

La comparación entre Universidad de San Andrés, Synopsis, Proyección Consultores y CELAG deja una enseñanza fundamental: los resultados deben analizarse en conjunto, sin convertir una diferencia estadística pequeña en un titular de victoria o derrota.

Algunas mediciones muestran una ventaja para La Libertad Avanza; otras registran diferencias mínimas entre el oficialismo y el peronismo; y los escenarios de balotaje entre Milei y Kicillof presentan resultados muy ajustados.

Todavía no hay un ganador definido. Lo que existe es una competencia abierta, con electorados en movimiento y múltiples factores que pueden alterar el escenario.

En Momento Político no alcanza con leer quién aparece primero en una encuesta: hay que explicar cómo se midió, qué significa el resultado y cuáles son sus límites. Porque una encuesta es una fotografía de la opinión pública, no el resultado anticipado de las urnas.



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