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Vaca Muerta: la arena que cruza el país. ¿Por qué se trae de Entre Ríos y qué lugar ocupa Chubut en este negocio millonario?

10 oct
7 min de lectura

Por el Lic. en Ciencia Política Antonio “Tony” Gallardo


Vaca Muerta no necesita solamente petróleo, gas e inversiones. También necesita millones de toneladas de arena. Mientras Entre Ríos busca consolidarse como proveedor estratégico de la industria energética, Chubut enfrenta una pregunta económica y política: ¿qué hace falta para transformar sus recursos minerales en una oportunidad de desarrollo regional?

El negocio que no siempre aparece en los titulares

Cuando hablamos de Vaca Muerta, pensamos en pozos petroleros, gas, dólares, exportaciones y grandes inversiones. Sin embargo, detrás de cada operación existe una cadena de insumos, transporte, procesamiento industrial y empleo que también forma parte del negocio energético.

Uno de esos insumos es la arena silícea utilizada en la fractura hidráulica, conocida como fracking. Su función es actuar como agente de sostén: una vez generadas las fracturas en la roca, los granos ayudan a mantenerlas abiertas y permiten que el petróleo y el gas fluyan hacia el pozo.

Pero no sirve cualquier arena. La industria evalúa características como la resistencia a la compresión, el tamaño de los granos, su redondez, su esfericidad y su solubilidad.

El Gobierno de Neuquén explicó en abril de 2024 que estas propiedades, junto con el procesamiento industrial, determinan la aptitud del material para su utilización petrolera. También señaló que reducir la distancia de abastecimiento puede disminuir los costos de transporte. Fuente oficial: Neuquén Informa.

La discusión, por lo tanto, no consiste simplemente en saber dónde hay arena. La pregunta es dónde se encuentra el material que reúne las condiciones requeridas, cuánto cuesta prepararlo y transportarlo y qué territorio logra capturar el valor económico de esa actividad.

¿Por qué Entre Ríos se convirtió en un proveedor estratégico?

Las arenas de la zona de Islas del Ibicuy, en Entre Ríos, ocupan un lugar importante en el abastecimiento de Vaca Muerta. Su utilización responde a características físicas que las hacen aptas para las exigencias de determinadas operaciones de fractura.

El 28 de septiembre de 2026, el Gobierno de Entre Ríos informó que el gobernador Rogelio Frigerio y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, firmaron un acuerdo para impulsar la producción de arenas silíceas y desarrollar infraestructura vial, ferroviaria y fluvial. El objetivo es mejorar la logística, reducir costos y atraer inversiones.

Marín sostuvo que las arenas entrerrianas son las que utiliza YPF en sus pozos y las calificó como las mejores encontradas hasta el momento en Argentina. Se trata de una declaración de un directivo de la compañía, no de una comparación independiente que demuestre que todos los yacimientos de otras provincias son inferiores.

Frigerio, por su parte, destacó la posibilidad de integrar a los proveedores entrerrianos a la cadena de valor de Vaca Muerta.

La consecuencia política y económica es importante: Entre Ríos busca que la actividad no se limite a extraer un recurso natural, sino que genere inversiones, infraestructura, servicios y empleo en su propio territorio.

¿Y por qué no se utiliza exclusivamente la arena de Chubut?

Esta es la pregunta que interesa especialmente a nuestra provincia.

Chubut posee producción de arena silícea. Los datos publicados por el Ministerio de Hidrocarburos provincial registran 187.007 toneladas de este mineral entre sus estadísticas de producción minera, aunque la página consultada no permite atribuir esa cifra a un año específico ni determinar qué proporción reúne las condiciones exigidas para el fracking.

Por eso, sería incorrecto afirmar que Chubut carece de recursos o que toda su arena es inservible para la industria petrolera. Lo que debe establecerse es qué yacimientos cumplen las especificaciones técnicas, qué tratamientos necesitan y bajo qué condiciones pueden competir con otros proveedores.

La distancia puede representar una ventaja logística, pero no garantiza por sí sola que un insumo resulte conveniente. Una arena más cercana puede requerir mayores costos de lavado, clasificación, secado o acondicionamiento; también debe demostrar que ofrece el desempeño requerido en el pozo.

En diciembre de 2024, el Gobierno de Neuquén informó que se estaban evaluando arenas regionales mediante ensayos de laboratorio y procesos industriales. En aquel momento se habían habilitado traslados de 6.750 toneladas para pruebas y procesamiento. El organismo provincial destacó la importancia de comprobar parámetros técnicos antes de avanzar hacia una explotación comercial.

La conclusión es que la discusión no debe plantearse como arena entrerriana contra arena chubutense, sino como una comparación verificable de calidad, costos, procesamiento, logística y resultados productivos.

Neuquén también quiere producir su propia arena

El debate ofrece una tercera experiencia que vale la pena observar.

Durante años, el desarrollo de Vaca Muerta dependió de insumos procedentes de otras regiones. Sin embargo, Neuquén comenzó a explorar alternativas locales para reducir el costo de abastecimiento.

En mayo de 2026, el Gobierno neuquino informó que se habían realizado pruebas de fractura hidráulica con arenas silíceas extraídas en la propia provincia. Según esa comunicación oficial, YPF ensayó mezclas de arena local con material de otras procedencias, mientras que Vista Energy también avanzó con pruebas.

La provincia informó que la producción local todavía era incipiente y que se evaluaban características como la resistencia y la redondez de los granos. Asimismo, señaló que se impulsaba una mesa interprovincial para coordinar el desarrollo del mercado, con participación de provincias proveedoras, entre ellas Chubut y Entre Ríos.

Este antecedente es central para nuestra provincia: demuestra que la sustitución de proveedores no depende solamente de una decisión política. Requiere ensayos, inversiones, procesamiento y validación por parte de las operadoras.

También muestra que la competencia por abastecer a Vaca Muerta está abierta a nuevos participantes, siempre que puedan demostrar que su producto cumple las condiciones técnicas y económicas necesarias.

La comparación: Entre Ríos, Neuquén y Chubut

Las tres provincias presentan situaciones diferentes dentro de la cadena de valor de la arena silícea.

Provincia

Situación documentada

Principal desafío

Entre Ríos

Abastecimiento utilizado por YPF y acuerdo provincial para mejorar la infraestructura logística.

Ampliar la producción y atender los impactos ambientales de la extracción.

Neuquén

Exploración de recursos propios y pruebas de fractura con arenas locales.

Demostrar rendimiento industrial y desarrollar una oferta comercial competitiva.

Chubut

Producción de arena silícea registrada por el organismo provincial.

Precisar la aptitud de cada yacimiento y su competitividad para el fracking.

La comparación deja una cuestión pendiente: todavía hace falta contar con resultados públicos y comparables de ensayos realizados sobre los yacimientos chubutenses que se pretenda utilizar, junto con costos de procesamiento, transporte y desempeño en campo.

Sin esa información, no es riguroso asegurar que la arena local reduciría la recuperación de los pozos en un porcentaje determinado. Para sostener una cifra de ese tipo se necesitarían estudios técnicos identificables y comparaciones bajo condiciones equivalentes.

El costo ambiental también forma parte de la discusión

La producción de arena no está exenta de controversias. En Entre Ríos, la extracción en la zona de Ibicuy motivó reclamos ambientales y actuaciones judiciales.

El Gobierno entrerriano informó que el 20 de febrero de 2024 se realizó una instancia de participación ciudadana para presentar las conclusiones y recomendaciones de un Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de La Plata. El proceso se desarrolló en el marco de un amparo ambiental impulsado por la Fundación Cauce y la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos.

Este antecedente obliga a incorporar una dimensión que suele quedar fuera de las discusiones sobre costos: el agua, el territorio, los efectos acumulativos de la actividad minera y los mecanismos de control ambiental.

No sería correcto afirmar, sin una evaluación específica, que producir arena en Chubut generaría necesariamente menos impacto que hacerlo en Entre Ríos. La comparación ambiental también debe apoyarse en estudios, condiciones geográficas y controles verificables.

La pregunta que debemos formular es si el país puede desarrollar una cadena de abastecimiento más eficiente sin trasladar los costos ambientales a las comunidades que viven cerca de los yacimientos.

La mirada política: ¿quién captura el valor de Vaca Muerta?

Desde la Ciencia Política, este debate permite analizar cómo se distribuyen los beneficios de una actividad estratégica entre las provincias, las empresas y las comunidades.

La arena es un insumo industrial, pero también representa una oportunidad para construir empleo, desarrollar infraestructura, generar proveedores y ampliar la actividad económica local.

La posición expresada por Frigerio muestra una estrategia provincial orientada a incorporar a Entre Ríos a la cadena energética. La política neuquina, en cambio, busca desarrollar recursos propios para disminuir la dependencia logística y generar actividad dentro de su territorio.

Son estrategias diferentes frente a un mismo problema: cómo transformar los recursos disponibles en capacidades productivas.

Para Chubut, la discusión debería traducirse en preguntas concretas:

  • ¿Qué yacimientos cuentan con estudios técnicos actualizados y resultados de laboratorio publicados?

  • ¿Qué inversiones se necesitan para lavar, clasificar, secar y transportar la arena?

  • ¿Qué empresas estarían dispuestas a realizar pruebas industriales y bajo qué condiciones?

  • ¿Cuántos puestos de trabajo directos e indirectos podrían generarse?

  • ¿Qué regalías, impuestos y otros ingresos públicos produciría la actividad?

  • ¿Cómo se garantizarían la transparencia de los permisos y la protección ambiental?

Estas preguntas permiten salir de una discusión basada exclusivamente en la distancia geográfica y avanzar hacia una evaluación económica, productiva e institucional.

Chubut frente a una oportunidad que necesita datos

Nuestra provincia tiene experiencia en la actividad hidrocarburífera y registra producción de arena silícea. Sin embargo, para convertir ese recurso en un proveedor relevante de Vaca Muerta necesita información técnica abierta, inversión industrial y acuerdos comerciales.

El desafío no consiste en exigir que las empresas utilicen arena chubutense por el solo hecho de que se extrae dentro de nuestra provincia. Consiste en establecer si puede cumplir las especificaciones necesarias, cuál sería su costo integral y qué beneficios concretos dejaría en la economía regional.

También corresponde preguntar qué papel deben asumir el Gobierno provincial, los municipios, las universidades, los organismos de minería y las empresas operadoras para que las decisiones se tomen con información verificable.

Porque una política de desarrollo no se mide únicamente por los recursos naturales que posee un territorio, sino también por su capacidad para transformarlos en empleo, actividad económica, infraestructura y mejores oportunidades para su población.

Conclusión: la arena también es una cuestión de soberanía productiva

Vaca Muerta suele presentarse como una oportunidad para transformar la economía argentina. Pero esa transformación no depende solamente de cuánto petróleo y gas se extrae: también importa dónde se producen los insumos, dónde se procesan, quiénes trabajan en esa cadena y qué parte del valor generado queda en cada provincia.

Entre Ríos busca ampliar su participación mediante acuerdos e infraestructura. Neuquén explora alternativas locales y prueba su desempeño. Chubut tiene producción de arena silícea, pero necesita demostrar con información técnica comparable qué posibilidades concretas ofrece para abastecer a la industria.

La pregunta, entonces, no es simplemente por qué un camión viaja más de mil kilómetros. La pregunta es qué condiciones técnicas, económicas y políticas determinan ese recorrido y qué puede hacer Chubut para participar de manera competitiva.

Porque tener un recurso natural es apenas el comienzo. El verdadero desafío es convertirlo en desarrollo, trabajo y valor agregado para nuestra gente.

Esto es Momento Político: acá no solo leemos títulos, sino que analizamos las decisiones económicas, los intereses que están en juego y las oportunidades que tiene nuestra región.

 

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