Expo Industria 2026: Comodoro debate su futuro productivo y pone al empleo en el centro
Por el Lic. en Ciencia Política Antonio Tony Gallardo
La 12ª Expo Industrial, Comercial e Innovación Tecnológica se realizará del 1 al 3 de octubre en el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia. Más de 115 empresas e instituciones participarán de un encuentro que buscará discutir producción, tecnología, hidrocarburos, empleo y diversificación económica. En diálogo con Momento Político y FM Cielo 88.7, el presidente de la agencia comodoro conocimiento y desarrollo, Rubén Zárate, planteó uno de los interrogantes centrales para la ciudad: ¿puede Comodoro seguir dependiendo de una sola matriz productiva?

La Expo Industria 2026 llega en un momento particularmente significativo para Comodoro Rivadavia.
No se trata solamente de una exposición de empresas, productos y servicios. La propia organización la presenta como un espacio para debatir la transformación productiva de la región, bajo el lema “Innovamos, invertimos, diversificamos y competimos para la transformación productiva”. El encuentro contará con conferencias, paneles, rondas de negocios y espacios de vinculación entre empresas, instituciones, universidades y organismos públicos.
Y detrás de toda esa agenda aparece una pregunta política de fondo:
¿Cuál será el modelo productivo de Comodoro Rivadavia durante los próximos 20 años?
Una ciudad construida alrededor del petróleo
En la entrevista realizada para Momento Político y FM Cielo 88.7, Rubén Zárate sostuvo que la Expo fue acompañando distintos momentos de la economía, el comercio, la innovación y el empleo de la ciudad.
Pero este año, según explicó, existe una diferencia sustancial: la discusión está atravesada por la necesidad de diversificar la economía frente a las transformaciones que atraviesa la actividad hidrocarburífera.
La cuestión no significa abandonar el petróleo.
Significa discutir qué ocurre con una ciudad que durante décadas construyó buena parte de su estructura económica, laboral y social alrededor de los hidrocarburos.
Zárate lo planteó de manera directa: “el actual modelo de gestión petrolera no alcanza para sostener la misma cantidad de empleos que sostenía anteriormente”.
El dato que aparece en la entrevista es particularmente fuerte: el funcionario habló de alrededor de 10.000 personas desempleadas en el aglomerado Comodoro Rivadavia-Rada Tilly.
Aquí corresponde hacer una precisión metodológica: el dato oficial de desempleo debe analizarse según el período de la Encuesta Permanente de Hogares al que corresponda. En las publicaciones recientes del INDEC, Comodoro Rivadavia-Rada Tilly aparece dentro de los aglomerados relevados y las tasas pueden variar de un trimestre a otro.
Por eso, más allá de la cifra puntual mencionada en la entrevista, el fenómeno que plantea Zárate abre una discusión mayor: qué capacidad tiene la economía local para absorber trabajadores cuando cambia la estructura de la actividad petrolera.

Diversificar no significa abandonar el petróleo
Uno de los conceptos más interesantes de la entrevista es que la diversificación no aparece planteada como una sustitución inmediata de los hidrocarburos.
Por el contrario, Zárate sostiene que el petróleo dejó en Comodoro capacidades tecnológicas, industriales y profesionales que pueden convertirse en una plataforma para nuevas actividades.
Es decir:
el desafío no sería borrar la economía petrolera, sino utilizar parte del conocimiento acumulado durante décadas para construir nuevas cadenas de valor.
Esta perspectiva resulta particularmente importante desde la Ciencia Política porque transforma una discusión económica en una discusión sobre políticas públicas.
¿Dónde se invierte?
¿Qué sectores se incentivan?
¿Qué capacitación necesitan los trabajadores?
¿Qué papel deben ocupar las universidades?
¿Cómo se vinculan las empresas con el Estado?
¿Qué infraestructura necesita la ciudad?
¿Y cómo se distribuyen los beneficios de una eventual diversificación?
Estas preguntas exceden ampliamente una exposición industrial.
La política pública aparece detrás del empleo
Durante la entrevista, Zárate fue contundente al definir cuál debería ser, a su criterio, el criterio ordenador del desarrollo local:
la generación de empleo decente y de calidad.
Aquí aparece uno de los elementos políticamente más relevantes de la conversación.
El empleo no es solamente una variable económica.
También es una variable social y política.
Una ciudad con capacidad de generar empleo produce ingresos, movilidad social, consumo, proyectos familiares y expectativas de futuro. Una ciudad que pierde empleo, en cambio, enfrenta consecuencias que pueden trasladarse al comercio, al consumo, a la recaudación, a la demanda de asistencia estatal y a la propia percepción que la sociedad tiene sobre el futuro.
Por eso, cuando se discute diversificación productiva, en realidad se está discutiendo un modelo de sociedad.
Douglass North: las instituciones también producen desarrollo
Esta discusión puede analizarse desde los aportes de Douglass North, uno de los principales referentes del institucionalismo y de la economía política.
North sostuvo que las instituciones —las reglas formales e informales que estructuran las interacciones sociales y económicas— influyen sobre los incentivos y, por lo tanto, sobre el desempeño económico.
Llevado al caso de Comodoro, el planteo permite hacer una pregunta:
¿La ciudad cuenta con las instituciones necesarias para transformar sus capacidades existentes en nuevas oportunidades productivas?
La respuesta no depende exclusivamente de una empresa o de un gobierno.
Requiere coordinación.
Municipio, Provincia, Nación, empresas, sindicatos, universidades, centros tecnológicos, emprendedores y trabajadores forman parte de un mismo ecosistema.
Y allí aparece precisamente uno de los valores políticos de una Expo como la que se realizará en el Predio Ferial.
La Expo como espacio de articulación
La organización confirmó más de 115 empresas e instituciones participantes y una agenda que incluye rondas de negocios, innovación, tecnología, hidrocarburos, empleo, recursos marinos, acuicultura, planificación urbana y nuevas oportunidades productivas.
Además, durante el 1 y 2 de octubre se desarrollarán rondas de negocios multisectoriales destinadas a vincular empresas y proveedores.
Esto permite interpretar la Expo no solamente como una vidriera.
También puede funcionar como un mecanismo de articulación política, económica e institucional.
Y esto es importante.
Porque una política de diversificación no se construye solamente anunciando nuevos sectores productivos. Necesita conectar actores que muchas veces trabajan de manera separada.

Inteligencia artificial: ¿amenaza u oportunidad?
Otro de los puntos abordados en la entrevista fue la inteligencia artificial y la automatización.
Zárate planteó que Comodoro cuenta con infraestructura, conectividad y capacidades intelectuales para incorporar estas tecnologías, pero remarcó la necesidad de preparar a la sociedad para utilizarlas.
Comodoro Conocimiento ya desarrolla iniciativas vinculadas con la formación en inteligencia artificial y anunció nuevas propuestas destinadas al sector empresarial.
El desafío, entonces, vuelve a ser político:
¿cómo lograr que la revolución tecnológica no genere solamente productividad, sino también oportunidades laborales?
Porque existe una tensión que no puede ignorarse.
La tecnología puede crear nuevas actividades y nuevos empleos, pero también puede reemplazar determinadas tareas y modificar profundamente ocupaciones existentes.
Por eso la capacitación, la educación y la reconversión laboral pasan a formar parte de la discusión sobre el desarrollo.
Del Golfo San Jorge al mar
La agenda de la Expo también incorpora otra dimensión interesante: los recursos marinos, la pesca y la acuicultura.
La programación oficial incluye espacios dedicados a la cooperación binacional y al desarrollo de la acuicultura entre Patagonia argentina y chilena.
Esto abre otra posibilidad para la discusión sobre diversificación.
Comodoro no debería pensarse únicamente desde aquello que ya produce, sino también desde aquello que podría producir.
Y ahí aparece una diferencia fundamental entre administrar una economía existente y diseñar una estrategia de desarrollo.
La primera pregunta es:
¿Cómo sostenemos lo que tenemos?
La segunda es:
¿Qué podemos construir que todavía no tenemos?
La dimensión política de la diversificación
Desde la Ciencia Política, la diversificación productiva puede interpretarse como un problema de capacidad estatal, coordinación institucional y construcción de consensos.
Porque modificar una matriz productiva no ocurre de un día para otro.
Requiere continuidad de políticas públicas.
Requiere inversión.
Requiere formación.
Requiere infraestructura.
Requiere empresarios dispuestos a invertir.
Requiere trabajadores preparados para nuevas actividades.
Y requiere también acuerdos políticos que sobrevivan a los cambios de gobierno.
Ahí aparece nuevamente North: las instituciones importan porque pueden generar incentivos, reducir incertidumbre y orientar las decisiones económicas.
Una Expo que mira más allá de tres días
La inauguración oficial de la 12ª Expo Industrial, Comercial e Innovación Tecnológica está prevista para el jueves 1 de octubre a las 18 horas en el Predio Ferial. El evento se extenderá hasta el sábado 3 y tendrá entrada libre y gratuita.
Pero el verdadero resultado de la Expo no debería medirse solamente por la cantidad de stands, visitantes o conferencias.
La pregunta más importante será otra:
¿Qué queda después de la Expo?
¿Quedan nuevos acuerdos?
¿Nuevas inversiones?
¿Nuevos proveedores?
¿Nuevos proyectos?
¿Nuevas capacitaciones?
¿Nuevas cadenas de valor?
¿Nuevos empleos?
Ese será, probablemente, uno de los principales indicadores para evaluar la importancia política y económica del encuentro.
El debate que Comodoro no puede postergar
La entrevista con Rubén Zárate deja planteado un escenario que excede la organización de un evento.
Comodoro Rivadavia enfrenta una transformación productiva y, con ella, una discusión sobre su futuro.
La ciudad tiene una historia ligada al petróleo, pero también posee conocimiento, infraestructura, empresas, trabajadores especializados, universidades, tecnología y capacidades acumuladas durante décadas.
La cuestión es cómo transformar ese capital acumulado en una nueva etapa de desarrollo.
La Expo Industria 2026 puede ser entonces mucho más que una exposición.
Puede convertirse en un espacio para discutir qué ciudad quiere construir Comodoro y qué lugar ocupará el empleo en ese proyecto.
Porque diversificar no es simplemente producir otra cosa.
Diversificar es decidir políticamente cómo una sociedad quiere construir su futuro económico.
Y esa discusión, en Comodoro Rivadavia, ya comenzó.
Esto es Momento Político: acá no solo leemos títulos, también los analizamos.
Entrevista realizada por el Lic. en Ciencia Política Antonio Tony Gallardo para Momento Político.





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