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¿Quién es dueño de la tierra? La extranjerización del suelo argentino y el debate sobre la soberanía

4 ago
4 min de lectura

Por Lic. Antonio Tony Gallardo –

Ciencia Política

La discusión sobre la venta de tierras a extranjeros vuelve periódicamente a ocupar la agenda pública argentina. Sin embargo, el debate suele estar atravesado por información incompleta o afirmaciones que confunden la compra de campos privados con la venta de tierras del Estado. Comprender esta diferencia resulta fundamental para analizar el fenómeno desde una perspectiva política e institucional.

Tierras privadas y tierras públicas: una diferencia clave

En Argentina existen dos grandes categorías de tierras.

Por un lado, están las tierras privadas, cuyos propietarios pueden venderlas a ciudadanos o empresas extranjeras dentro del marco legal vigente.

Por otro, se encuentran las tierras fiscales, pertenecientes al Estado nacional o a las provincias. Estas no pueden venderse libremente, ya que cualquier transferencia requiere procedimientos administrativos y, en muchos casos, autorización legislativa.

En consecuencia, cuando se afirma que "una provincia vendió sus tierras a extranjeros", generalmente se está haciendo referencia a operaciones entre particulares y no a una transferencia del patrimonio público.

¿Qué dice la legislación argentina?

La Ley N.º 26.737, sancionada en 2011, estableció un régimen de protección sobre la propiedad rural en manos extranjeras.

Entre sus principales disposiciones se encontraba un límite del 15 % de tierras rurales bajo dominio extranjero a nivel nacional, provincial y departamental, además de restricciones sobre la concentración de grandes extensiones y determinadas zonas estratégicas. Posteriormente, la normativa fue modificada por distintas reglamentaciones y reformas, aunque continúa siendo el principal marco de referencia para comprender la evolución del régimen jurídico sobre las tierras rurales.

¿Qué provincias concentran mayor cantidad de tierras rurales en manos extranjeras?

Los datos oficiales del Registro Nacional de Tierras Rurales muestran que ninguna provincia supera actualmente el límite legal del 15 %.

Entre las jurisdicciones con mayor participación de propietarios extranjeros aparecen:

  • Misiones

  • San Juan

  • Corrientes

  • Mendoza

  • Catamarca

  • Santa Cruz

  • Salta

En todos estos casos se trata mayoritariamente de propiedades rurales adquiridas mediante operaciones privadas y no de ventas directas realizadas por los gobiernos provinciales. Asimismo, el Estado nacional informa que existen más de treinta departamentos donde la participación extranjera supera el 15 %, evidenciando que el fenómeno presenta una fuerte concentración territorial.

Los casos más conocidos

El debate sobre la extranjerización suele estar asociado a algunos propietarios de gran visibilidad pública.

Entre ellos aparecen:

  • el grupo Benetton, con extensas propiedades en la Patagonia;

  • el empresario británico Joe Lewis, propietario de tierras en Lago Escondido;

  • diversos grupos forestales en Misiones y Corrientes;

  • inversiones vitivinícolas y turísticas en Mendoza y San Juan.

Estos casos reabrieron una discusión que excede la propiedad privada y se vincula con el acceso al agua, los recursos naturales, la seguridad en zonas de frontera y la soberanía territorial.

Un debate que trasciende la economía

Desde la ciencia política, la discusión no consiste únicamente en determinar quién puede comprar un campo.

La verdadera pregunta es hasta qué punto el Estado debe regular la concentración de recursos estratégicos cuando éstos poseen valor económico, ambiental y geopolítico.

La Patagonia concentra agua dulce, reservas energéticas, minerales críticos, potencial para el hidrógeno verde y amplias extensiones aptas para distintas actividades productivas. Por ello, la titularidad de grandes superficies rurales adquiere una dimensión que supera el mercado inmobiliario y se transforma en un asunto de interés nacional.

En este contexto, las decisiones estatales deben buscar un equilibrio entre atraer inversiones, respetar el derecho de propiedad y preservar aquellos recursos considerados estratégicos para el desarrollo futuro del país.

Una discusión que continuará

La propiedad de la tierra continuará siendo uno de los temas más sensibles de la política argentina.

Las inversiones extranjeras pueden generar empleo, infraestructura y desarrollo económico. Sin embargo, también plantean interrogantes sobre el control de recursos estratégicos, la planificación territorial y la capacidad del Estado para garantizar que el interés público prevalezca sobre intereses particulares.

En definitiva, el debate no debería reducirse a la nacionalidad del propietario, sino a la capacidad de las instituciones para regular un recurso finito y estratégico como es la tierra.

 


Fuentes consultadas

Referencias recomendadas para ampliar el análisis

  • Constitución de la Nación Argentina (arts. 14, 17, 41, 75 inc. 17 y 124), sobre derecho de propiedad, recursos naturales y dominio originario de las provincias.

  • Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR), informes estadísticos sobre titularidad extranjera de tierras rurales.

  • CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), estudios sobre recursos naturales, desarrollo territorial y gobernanza.

  • FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), investigaciones sobre gobernanza de la tierra y seguridad alimentaria.

  • CONICET y universidades nacionales, publicaciones sobre soberanía territorial, geopolítica y políticas públicas vinculadas al uso del suelo.

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